Elaborado con uvas Tempranillo recolectadas en su momento óptimo, este vino pasa por una fermentación controlada y una crianza en barricas de roble durante al menos 12 meses.
Posteriormente reposa en botella para afinar su carácter, desarrollando la elegancia y equilibrio que definen a los crianzas riojanos más clásicos.
Color rojo cereza con ribetes teja.